Familiares exigen justicia por Carlos Emilio Galván a 11 meses de desaparición
Se cumplen once meses de la desaparición de Carlos Emilio Galván en Mazatlán, mientras los familiares continúan exigiendo avances en las investigaciones oficiales.

Este 4 de septiembre se cumplen exactamente 11 meses desde la desaparición de Carlos Emilio Galván, un joven de 21 años de quien se perdió todo rastro tras ser sustraído de los sanitarios de un centro nocturno conocido como Terraza, ubicado en la ciudad de Mazatlán, Sinaloa. El caso, que ha conmocionado a la sociedad local, permanece bajo investigación por parte de las autoridades ministeriales sin que hasta el momento se haya determinado el paradero del joven.
Los familiares y colectivos de búsqueda han mantenido una presencia constante ante las instancias de justicia para demandar celeridad en las diligencias y el esclarecimiento de los hechos ocurridos en el establecimiento. A pesar del tiempo transcurrido desde aquel 4 de octubre de 2025, los seres queridos de Carlos Emilio han señalado que la angustia y la falta de respuestas claras por parte de la fiscalía estatal han marcado un proceso sumamente doloroso y complejo.
En este contexto, la atención mediática y social se ha centrado en las omisiones que, según los afectados, han rodeado la investigación del incidente en el bar Terraza. Los allegados al joven insisten en que las autoridades deben profundizar en el análisis de las cámaras de seguridad de la zona y en los testimonios de los presentes aquella noche, con el objetivo de identificar a los responsables de la privación de la libertad.
Por su parte, diversas organizaciones de la sociedad civil han reiterado su llamado a la Secretaría de Seguridad Pública y a la Fiscalía General del Estado para que se refuerce el protocolo de búsqueda inmediata. Las propuestas de los colectivos incluyen la implementación de jornadas de búsqueda en campo y una mayor transparencia en los expedientes, buscando que el caso no quede en el olvido dentro de la burocracia institucional.
La desaparición de Carlos Emilio Galván se ha convertido en un símbolo de la lucha contra la impunidad en la entidad, donde diversas familias enfrentan situaciones similares. Mientras tanto, los padres del joven mantienen la esperanza de obtener información verídica que permita su localización, confiando en que la presión social logre que el caso mantenga la prioridad necesaria dentro de la agenda de seguridad pública local.


