Papa León XIV conmemora 25 años del 11S y llama a la paz
En el aniversario del atentado, el Papa León XIV exhortó a la comunidad internacional a construir caminos de paz duradera.

El Papa León XIV conmemoró este domingo el vigésimo quinto aniversario de los atentados del 11 de septiembre, haciendo un llamado a la feligresía global para reflexionar sobre la importancia de la reconciliación y el cese de los conflictos armados. Durante su mensaje dominical, el pontífice recordó la magnitud de la tragedia ocurrida hace dos décadas y media, subrayando la necesidad de que la humanidad renueve su compromiso con la justicia y la paz.
El jerarca católico enfatizó que el recuerdo de aquel evento debe servir como un recordatorio constante sobre la fragilidad de la convivencia humana cuando el odio predomina sobre el diálogo. Ante miles de fieles reunidos, el Papa instó a las autoridades políticas y a los líderes sociales a priorizar el bienestar común y a trabajar activamente en la resolución pacífica de las tensiones que actualmente afectan a diversas regiones del mundo.
Desde la perspectiva de la diplomacia vaticana, se hizo énfasis en que la paz no es simplemente la ausencia de guerra, sino el resultado de un esfuerzo colectivo constante por entender las necesidades del prójimo. El mensaje del Papa León XIV resuena en un contexto global marcado por la incertidumbre, donde la cooperación internacional es vista por diversas organizaciones humanitarias como la única vía para evitar la repetición de tragedias similares a las vividas hace 25 años.
El llamado papal fue recibido con atención por diversos sectores, incluyendo a representantes de la sociedad civil en México, quienes han coincidido en la urgencia de promover una cultura de paz. La invitación del Papa a trabajar por la fraternidad universal se alinea con las posturas históricas de la Sede Apostólica, que busca incidir en la conciencia colectiva para que la violencia deje de ser una herramienta de resolución de conflictos.
Finalmente, el Papa León XIV dedicó una oración especial por las familias de las víctimas y por todas aquellas personas que continúan sufriendo las consecuencias de la inestabilidad global. Con este gesto, el líder religioso cerró su intervención dominical, reiterando que la construcción de un mundo más seguro y humano es una tarea que requiere la participación activa de cada individuo en su propia comunidad.


